t4/ VANITAS TRILOGÍA/ Agustina Sario & Matthieu Perpoint

Video instalación que explora los contactos de la piel con territorios diversos, del bosque al cemento, del musgo natural a volcanes artificiales y a edificios en ruinas. La trilogía Vanitas trabaja sobre el eje eros / tánatos al que se incorpora el eje cuerpo / entorno.

Notas de Prensa

" Vanitas 2 también puede leerse como una invocación a la naturaleza desde la artificialidad que imponen las grandes urbes. “¿Cómo seguir embosqueciéndose sin el bosque? ¿Cómo hacerlo desde la ciudad, sus edificios de cemento, sus llanuras de asfalto? ¿Hay lugar para el ser humano? ¿Se puede respirar en este mundo?”, plantean los creadores. Las mejores obras de arte son aquellas que permiten formular preguntas a partir de una experiencia; Sario y Perpoint lo logran con creces. Planos detalles de un cuerpo fragmentado, la desnudez casi como un grito, materia viscosa inundando la pantalla, la respiración acompasada que deviene contorsión espasmódica, un cambio de ritmo en el montaje o la música apacible que decanta en un estallido sonoro repleto de distorsiones: estos son algunos flashes que componen el recorrido desde la parte hacia el todo. (...) Si Vanitas, quién te quita lo bailado invitaba a perderse en el bosque y planteaba interrogantes sobre las pulsiones de Eros y Tánatos desde una mirada de género y una perspectiva de eco- dependencia, Vanitas 2  se presenta como una traducción de algunas de esas preguntas a un nuevo espacio: la ciudad. "

"Invocar a la naturaleza desde la ciudad" Laura Gómez/ Página 12

" A diferencia de otras performances, en Vanitas el cuerpo humano no aparece en primer plano ni se le impone al entorno de manera autoritaria; se trata de un verdadero encuentro con la naturaleza donde prima lo orgánico: los encuadres rara vez tienen el cuerpo de Sario en el centro, el plano detalle permite hacer múltiples lecturas en torno al sentido de las imágenes y el sonido ambiente se interrumpe recién hacia el final con “La canción de Solveig” (Peer Gynt) de Edvard Grieg, que indudablemente remite al imaginario del bosque. (...) Vanitas invita al espectador a reflexionar sobre la concepción que nuestra sociedad tiene acerca de la muerte, siempre leída desde la solemnidad como fin trágico y no como un proceso de transformación. "

“Vanitas, quién te quita lo bailado- una invitación a perderse en el bosque” L.Gomez/ Página 12

" Una obra para múltiples interpretaciones. Quien conozca el movimiento pictórico del barroco llamado vanitas, ese contraste de registros –la naturaleza radiante, por un lado, las frutas descompuestas y bañadas de pintura por el otro– podría encontrar una explicación. Pero quizás no es necesario buscarla sino simplemente abandonarse a la contemplación de sus bellas imágenes, que nos llevan, sin que nos lo propongamos, a sentidos más profundos. "

“Vanitas, una danza radiante sobre la decadencia” L. Falcoff/ Diario Clarín